lunes, 17 de enero de 2011

Luces y sombras


 Digo que me gustan e interesan
las personas que han ido hasta el fondo del pozo,
que han naufragado en los confines del infierno,
los que cabalgaron la tormenta y volvieron
con las manos llenas de ojos, abrazos y panes.





miércoles, 15 de diciembre de 2010

Mundos



Este año algunas de la personas más interesantes 
que he conocido, son personas que no he visto
ni he escuchado personalmente.
Leer lo que escriben
en sus blogs me ha ayudado, sin embargo, a expandir
viejos intereses, maneras distintas de ver y pensar las
cosas que, por alguna razón, estaban ausentes
de muchos de mis vínculos cotidianos.
Tan usuales se han vuelto esos cambios
que ahora me detengo, casi sin darme cuenta,
en medio de una conversación con L, que sigue
un curso y un ritmo más o menos usual, y cuándo 
me pregunta qué estoy pensando, le hablo acerca de éstos temas y blogs,
sobre los que leo de otras personas y escribo.
Hablamos de las consecuencias de ser una persona adulta,
o en cómo impactan en la felicidad los estímulos diarios,
o en lo importante que me parece ahora detenerme en
lo que estoy haciendo, atender y disfrutar: el sonido de la lluvia
en el techito de atrás, el viento fresco que interrumpe el
pronto verano, el sabor del té. Y entonces ocurre algo extraño.
L se entusiasma, endereza su silla y empieza a contar como él
ha estado pensando también en cosas parecidas.
Y la conversación se vuelve mucho más interesante.
Todo porque, sin saberlo, el mundo virtual y el mundo de la vida diaria,
el de las personas próximas y el de las distantes... en tierras lejanas,
han entrado en contacto.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Mmm...hoy seré otra!

                                                 Pero es que no sería interesante a veces ser otra?
                                                 Sólo por unos dias, pienso.
                                                  Un fin de semana, una tarde.
                                                  Tener el pelo rojo, o del color de la miel.
                                                  Y un cuerpo más acostumbrado a los esfuerzos.
                                                  Usar polleras largas, y pasear por mercados
                                                   oliendo especias coloridas y picantes.
                                                   Encontrarme con alguien y tomar
                                                    te negro con cascaritas de naranja.
                                                    Cocinar pan.
                                                    Vivir frente al mar
                                                   con ventanas grandes
                                                   mirando al plateado cardumen.
                                                   Tener un taller 
                                                   oxidado de salitre.
                                                   Ser alguien que sabe entenderse con el viento
                                                   y con el agua.
                                                   Alguien que lee los signos de las cosas.
                                                   Tener unos dias, no solo para visitar otros lugares,
                                                   sino para saltar a otras vidas
                                                   y probarlas de golpe.
                                                   No sería un viaje interesante?
                                              

Probando papeles


                                                                    La princesa
                                             del sombrero
                                        de la buena suerte,
                                   dibuja formas en el cielo
                                                Imaginando...
                                            que transforma
                                                el Mundo!






                                               

martes, 23 de noviembre de 2010

El retorno

Tanto tiempo lejos.
Tanto tiempo viviendo fuera de mí.
Los dìas afuera han sido extraños y extensos.
Con pocas horas de sueño.
Conociendo mucha gente luminosa
pero...
Tanto tiempo deseando volver a casa.
A la cocina de comidas coloridas y frescas,
al cuidado descuidado de las tres
habitaciones de la casa,
a mis cactus sin flores, a mis libros, 
y a mis pobres ideas descuidadas.
A ver y leer en voz alta historias de otras vidas con L.
A dormir en el abrazo con L, 
por las noches, sin sobresaltos.
A este espacio virtual en el que juego
a poner en palabras lo que pienso,
para convertir las ideas en objetos que 
se miran y se escuchan y, de ese modo,
se piensan mejor.
Es hora de volver.
Ahora.






martes, 26 de octubre de 2010

En blanco

Desde allá lejos todo parece fácil.
volver, pintar y pintar.
Pensar, bocetar, contraponer,
comparar, borrar, pulir...
expandir en el lugar y
momento apropiado.
Hallar los colores justos,
la forma clara,
el tono ágil,
la sensibilidad,
compleja y delicada.
Pero aquí, sólo esto yo
y algunos dias
no encuentro desafíos
ni tanta novedad en el aire.
Y me quedo mirando
la hoja en blanco.
Demasiado blanca.
A veces... trabajar cuesta.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Noches azules

En mis sueños
Marcela perdía
su compañero...
pájaro azul
Rafael.
Y yo no puedo dejar
de sentir...ausencia.
Un vacío.
Lo mudo.
Un hueco.
Conversaciones, pinceladas y colores.
Que la primavera
no logra calmar.
Y habita.
Estas noches conmigo.

sábado, 16 de octubre de 2010

Vidas oníricas

Pero es que los sueños a veces, intempestivamente, vienen 
y nos cambian de tema.
Nos hablan de otra cosa.
Nos indican lo que podríamos ser si varias vidas fueran posibles
a un tiempo.
Nos señalan quíenes seríamos o quienes no seríamos, aunque nos
cueste confesarlo, siquiera a nosotros mismos, siquiera de modo mudo.
Nos indican a dónde han quedado posibilidades  irresueltas, nudos.
Saltos que podrían darse. Viajes que podrían emprenderse para no 
volver...o si.
Claro que a veces no es posible. Claro que vivir esas vidas,
supondría dejar la nuestra, la propia, la actual.
Y pensamos dejarla?
Pero hay al menos un costado del sueño
que no debiéramos dejar de lado por miedo, o pereza: el autoconocimiento.
Saber cuántas otras somos en el espacio onírico...y en el real.
Cuántas otras seríamos. 
Aunque no hay tiempo, ni modo diario, de darles curso a todas.

jueves, 14 de octubre de 2010

Palabras y objetos

Muchas veces a lo largo del día
me encontré pensando en este momento.
Me he acostumbrado a abrir este espacio,
elegir alguna de las ideas cotidianas,
usualmente vagas y desdibujadas,
y empezar -palabras mediante-a darle
forma, densidad y límites.
Para eso sirve el lenguaje, creo. Para convertir
los pensamientos de bordes difusos en objetos que podamos
observar de distintos costados.
Objetos sobre los que podamos volver a trabajar más tarde.
Objetos que nos acompañan y hacen que el mundo se vea
como un lugar más familiar y propio.
De allí que disfrute ahora al escribir o pintar en casa, de noche,
cuando todo está quieto.

Otras tierras...otras miradas

Ir a otro lado. Interrumpir el modo cotidiano de las cosas.
Ver otras formas de vida.Que el cuerpo sienta un ritmo distinto.
Que el té se sirva en otros cuencos. Que sean otras las comidas.
Otras las costumbres. Los gustos. Los sucesos.
Las variedades de lo malo y de lo bueno.
 Eso es lo que pido para mis dias...algunas tardes.